La formación no sólo como madre de día, sino en diversas pedagogías, neurodesarrollo o crianza respetuosa, ha permitido a Mi Mamá Naturaleza crecer también en el ámbito familiar y abrir la mente a una visión empática y respetuosa de los procesos de cada niño, tan singulares como maravillosos.
Melva, madre de día de MMN ha tenido el gusto de recibir formación sobre la pedagogía Pikler a través de Eduardo Rodríguez. Una oportunidad maravillosa para integrar ideas muy interesantes y en pro del crecimiento respetuoso de los niños en Mi Mamá Naturaleza.
Esta pedagogía fue creada por Emmi Pikler y se basa en los siguientes principios
Valor de la actividad motórica
El valor de la relación afectiva
El conocimiento de sí mismo y del entorno
La salud
Pickler considera que para que la MOTRICIDAD de un niño sea AUTOMÁTICA tiene que surgir por iniciativa propia, tiene que existir voluntad y que no haya intervención por parte del adulto (que es distinto a que el adulto no haga nada, ya que se trata de acompañar, no intervenir).

El adulto puede
- Preparar el espacio, para que sea seguro y de esta manera el adulto interviene menos y adaptarlo a su fase de desarrollo.
- Observar el desarrollo del niño dentro del espacio.
- Guiar. Uso de normas y límites.
- Confiar en el potencial del niño. Cambio de rol del adulto en cuanto a cómo me relaciono con el niño desde la creencia plena en sus capacidades.
- Facilitar la autonomía en la motricidad en cuanto a la vestimenta. El vestido del niño tiene que ser muy cómoda y sencilla de manera que se pueda mover con libertad

Beneficios que tiene en el niño crecer en un entorno de desarrollo libre
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- Crecimiento armónico
- Desarrollo de posturas intermedias que llevan mucho más aprendizaje.
- Equilibrio: si no hay equilibrio no hay seguridad.
- Madurez motora: el niño llega en el momento que está preparado.
- Son niños más prudentes.
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- Lenguaje: sobre todo lo favorece el gateo. La lecto-escritura se ve beneficiada a través del gateo.
- Creatividad: un entorno de desarrollo libre facilita que fluya la creatividad del niño.
- Aprendizaje mucho más rico. Se producen muchas más conexiones neuronales que permiten tener proyectos previos en los que basarse para seguir creciendo.
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- Autoestima: los niños tienen más conocimiento de sí mismo, y esto a su vez produce una mayor autorregulación.
- Mejor relación con los demás y con el entorno.
Para facilitar el MOVIMIENTO LIBRE no hace falta tener un momento especial, en todos los momentos del día es posible: a través del juego, en sus cuidados e higiene o durante la alimentación. El juego es un aspecto esencial para el desarrollo de cualquier niño, pero para que sea autónomo y libre tiene que ser principalmente en un entorno adaptado y seguro.
¿Qué opinas de esta pedagogía? ¿Te gustaría aplicar algunos principios de la pedagogía Pickler? Cuéntanos tus impresiones en los comentarios!