A menudo cuando llueve, pareciera que el plan perfecto es peli, mantita y juguetes en el salón. En MMN Creemos todo lo contrario! La lluvia es una excelente oportunidad para aprender y descubrir cosas!! El paisaje cambia completamente cuando llueve y nuevas aventuras esperan a nuestros niños al aire libre. Una frase muy común en Suecia es que “No existe mal tiempo, sino ropa inadecuada” y nosotros nos lo hemos tomado muy a pecho. Existen ciertas razones por las cuales el juego al aire libre es importante en cualquier estación o clima y aquí queremos mencionar algunas.
Preparación
Tal como mencionamos antes, para disfrutar de cualquier clima lo único que necesitamos es estar preparados. Cada estación o clima trae consigo su encanto y para explorar cómodamente lo mejor estar vestidos con la indumentaria adecuada. En el caso de las salidas con la lluvia, un buen par de botas y un chubasquero o un peto impermeable les da un ritual de preparación previo al disfrute que los enseña a prepararse y además les brinda la protección necesaria para disfrutar de su juego con total libertad.
Entendimiento sobre las estaciones y el clima
Los niños que juegan al aire libre, a menudo tienen el chance de jugar con charcos, barro, lluvia, tiempo seco y pueden apreciar los cambios de la naturaleza a lo largo de las estaciones. Conociendo los cambios y los ciclos de la vida y la naturaleza, tienen una idea más global de cómo funciona la vida y esto a largo plazo los hace crecer más conectados consigo mismos y con su entorno. Una salida en un día lluvioso puede traer muchísimas experiencias y preguntas distintas a las de una salida en pleno verano.
Resiliencia
La habilidad para lidiar con los problemas y volver todo al camino es sin duda importantísima para poder hacer frente a la vida. El acercamiento pedagógico desde el juego y la exploración al aire libre fortalece la resiliencia en los niños, sobretodo si son expuestos a diversos ambientes y climas, lidiar con la humedad o el frío, en su justa medida, los hace más fuertes y resistentes y crea las bases desde su propia corporeidad para desarrollar resiliencia en su vida adulta.