En mi mamá naturaleza, además de fomentar todos los valores de una crianza respetuosa y sembrar el amor hacia la madre naturaleza, aprovechando nuestros espacios; nos gusta incluir actividades que enriquezcan la experiencia del día a día en nuestra casa. Es así como a nuestros ratitos de Yoga, el cuentacuentos en el jardín, los paseos por las huertas o hacer pan en casa, se le suman las canciones y los juegos de Angie con su proyecto Playlab.
Angie es madre de una de nuestros peques y formado parte de esta aventura desde el inicio, desde el diseño gráfico y desarrollo de nuestra web. Cuando le comenté la idea de incluir un par de horas a la semana de juegos y canciones en inglés, no lo dudó ni un segundo. Usando su experiencia como profe de inglés en educación infantil en Colombia, una lista selecta de rimas y canciones infantiles y su “Big bag” lleno de sorpresas, está compartiendo con nosotros desde octubre, un ratito de inglés dos veces por semana. Los peques están dichosos, esperan a Angie con alegría y ya se les va notando la influencia de este ratito en inglés.

Estudios profesionales realizados y miles de artículos publicados apoyan la idea de que el aprendizaje temprano de una segunda lengua es una gran opción para aprovechar esa plasticidad cerebral propia de los primeros años de vida del niño. “Durante los cuatro primeros años de vida es cuando se genera más conexiones neuronales. Este periodo, en el que se forma el cerebro del niño, es perfecto para alimentarlo con información y con estímulos lingüísticos”, explica el doctor Manuel Pedrosa, neurocirujano del Hospital de la Princesa, de Madrid. No es un secreto que los niños desde su nacimiento, son como esponjas, su cerebro siempre despierto absorbe con naturalidad todo tipo de información y responde fácilmente a los estímulos.
Cuando aprendemos una lengua como un adultos, inicialmente traducimos de la lengua materna al nuevo lenguaje; al aprender desde niños, éste nuevo lenguaje es interiorizado de manera natural, de la misma manera como lo hacemos en nuestra lengua materna. Con los estímulos adecuados, vivenciales y significativos, el inglés en los niños es una adquisición del lenguaje, no traducción.

Además de las ventajas que tiene el tener competencias en una segunda lengua, sembrar el interés por otra culturas; a nivel cognitivo también este aprendizaje hace su aporte: Está comprobado que las personas bilingües tienen más herramientas conceptuales a la hora de expresarse, gracias a la riqueza lingüística de comprender dos culturas distintas. Existen comprobados beneficios en la atención, la memoria y la concentración en los niños que aprenden inglés desde pequeños.
Ha sido tan bonita la experiencia de tener a Angie en casa que hemos abierto nuestro jardín para que Playlab sea una realidad también para otros niños. Es así como mis chicas junto a otro grupo reducido de niños están participando de los talleres del programa Playlab impartido por Angie. Éste primer taller o Workshop se llama Let´s Move! y combina los juegos al aire libre con el aprendizaje de inglés en sesiones de 1 hora. Rimas, canciones y juegos que llenan de energía nuestro patio y de alegría a nuestros niños.

El taller está orientado a niños de 4 a 8 años y se estará impartiendo en Mi mamá naturaleza todos los martes y jueves de 16:30 a 17:30. El costo del taller es de 25€ pero los niños pueden asistir por semanas o días sueltos. Si quieres apuntarte, no dudes en contactar a Angie, las plazas son limitadas y las clases superdivertidas!