Esta semana nuestro post va dedicado a los padres y su papel en la crianza y educación de los niños. Aprovechando que éste domingo se celebra el día del padre, queremos arrojar luz a algunas reflexiones alrededor de este tema, tan importante en el desarrollo de nuestros peques.
Hoy por hoy esa figura del padre ausente que solo “está” y que “ayuda” a mamá se ha quedado obsoleta, cada día son más los padres implicados en la educación y crianza de los niños, cambios que han ido transformando a su vez, las ideas de género, masculinidades y feminidades y todos éstos cambios se están dando en el seno de las familias.
La importancia de la presencia de los papás es invaluable y cada día somos más conscientes de ello, es por eso que en este mes en el que celebramos el día del padre hemos querido resaltar algunas de las razones por las cuales los padres son auténticos protagonistas en los niños y la sociedad.
Mamá es lo primero pero no lo único
Si, correcto. En los primeros meses de vida esa figura de apego suele ser mamá. Este diálogo entre madre y cría en el cual se establecen los vínculos necesarios que marcarán las siguientes etapas del desarrollo, no es excluyente de la participación paterna. Su rol en esta etapa es más de acompañamiento y soporte de la madre, pero su presencia es clave para que se pueda establecer una lactancia exitosa por ejemplo. Responsabilizarse de las tareas domésticas y ser el soporte emocional de la madre en ésta etapa tan frágil son determinantes para que cada miembro encuentre su espacio en la familia que están conformando.
Papá y mamá son igual de relevantes:
Si bien mamá llega primero (estamos conectados a la madre desde el vientre) hay que tener claro que ambos padres son claves en el desarrollo del niño. La sensación de soporte y seguridad que aportan ambos padres como equipo es invaluable en términos de desarrollo psicoemocional en niños. Estudios demuestran que niños que reciben atención de ambos padres son mucho más sociales y tienen una mejor percepción de sí mismos que niños con un modelo familiar en el cual el padre es una figura más ajena a su día a día.
Se fomenta el trabajo en equipo en familia
La presencia activa de un padre en la crianza y educación potencia la idea de trabajo en equipo, y siembra en los niños la idea de colaborar. Un papá presente en la crianza, por lo general es también un papá implicado en las labores domésticas, desmontando igualmente las ideas caducas de que el hombre “ayuda a la mujer” en el hogar y, sembrando en su lugar la idea de que ambos conforman un equipo que lucha unido para crecer como familia.determinantes para que cada miembro encuentre su espacio en la familia que están conformando.
Se genera un cambio social
Al desmontarse antiguas nociones sobre el rol de padre en las cuales el padre era alguien ajeno a las dinámicas domésticas y familiares, que se erigía como el gran sustentador del hogar y que simplemente “estaba” se está haciendo una transformación social desde el núcleo de la sociedad misma: La familia. Es nuestra responsabilidad ser agentes activos en éstas transformaciones, construir un futuro más igualitario y sembrar en nuestros hijos la idea de un futuro con equidad, respeto por el otro y responsabilidad.
Un padre es aquella persona que da seguridad y protección, ese superhéroe sin capa que tiene abrazos gratis cada vez que se necesita, que sabe poner límites, que escucha, que se equivoca y que rectifica. Que no ayuda en casa, sino que hace las tareas porque sabe que también es su responsabilidad. Es quien trabaja en equipo y se implica en cada detalle de la educación de sus hijos. En última instancia, un padre es un valiente que aceptó el reto de educar a otro ser humano, con una capacidad de amarlo mucho más que a sí mismo.