
Hablar de la importancia del contacto con la naturaleza resulta hoy día más pertinente que nunca. En un mundo donde ya se habla del síndrome o trastorno por déficit de naturaleza, obesidad infantil, depresión y trastornos de aprendizaje resulta más que necesario prestar atención y escuchar a nuestros niños y acudir al llamado de la naturaleza. Perdidos entre los horarios escolares y las clases extraescolares o embelesados frente a una pantalla de ordenador o dispositivo electrónico, las infancias se están construyendo sin el oxígeno necesario, la libertad de movimientos y la conciencia ambiental que son tan necesarias en su desarrollo.
Los beneficios del contacto con la Madre Naturaleza son incontables, nombraremos algunos de los más importantes:
Un mundo lleno de estímulos:
La naturaleza es un hermoso parque y laboratorio de experimentación en sí misma. Desde la más pequeña flor o insecto hasta la majestuosa ave que sobrevuela los bosques, todo el entorno es un espectáculo memorable. Para los niños, cada pétalo de una flor es una aventura de texturas y color, un estímulo a su imaginación creciente e infinita. La exploración sensorial, el enriquecimiento y control del movimiento, la mejora del autocontrol y de la capacidad de enfocar la atención y el respeto se constituyen como las principales aportaciones de la naturaleza en niños de cero a seis años. Plena etapa de exploración y estímulo.
Un clima de libertad
A diferencia de las aulas escolares o los lugares públicos en una ciudad, llenos de normas o estructuras conductuales a seguir, los entornos naturales ofrecen el alivio del estrés que supone seguir una estructura. Los espacios abiertos dan la sensación de libertad y paz y las normas para comportarse surgen de forma natural y basadas en el respeto al otro y el cuidado del entorno.

Desarrollo de la autoconfianza
La sensación de libertad en los niños también les plantea el reto de calibrar sus propios límites. El hecho de pensar si es o no seguro subir a ese tronco, pensar la forma de bajar por esa pendiente les plantea un reto a nivel cerebral que requiere desarrollar una ruta efectiva para conseguir su reto, sino también segura para ellos mismos. Algunas veces no lo lograrán, pero el hecho de buscar una solución alternativa a su ruta inicial, ayudará también a fortalecer esa autoconfianza tan necesaria en todos los aspectos de su vida. Con suerte, lo lograrán y de esa experiencia y pequeña victoria saldrán fortalecidos.
Vía libre a la imaginación:
Cuesta pensar que con todo el estímulo visual de las tablets, ordenadores y dispositivos electrónicos la imaginación de los niños queda sin espacio para florecer, pero hay estudios que lo demuestran, así mismo y en menor medida ocurre con los juguetes artificiales, en su mayoría basados en dibujos animados, con personajes y tramas ya establecidas, dejan muy poco espacio para dejar surgir en cada niño su propia historia y juego imaginado. La naturaleza ofrece ese laboratorio perfecto en el cual la imaginación está viva y encuentra ese territorio fértil para crecer. Sin juguetes artificiales ni patrones de juego establecidos, a menudo, el niño se enfrenta a crear su propia historia y herramienta de juegos. Un palo, una hoja, un pequeño escondite ya toman forma de una riquísima historia en la cual habita su alma.

Poder oler, tocar, ver, oír y probar, siempre será mucho más rico a nivel sensorial que tener que escuchar sentado en un pupitre, ver atado a una tablet, o mirar frente a una tele gigante. Ésta es una de las principales razones por las cuales he apostado por este proyecto. Por llevar a los niños a desarrollar su infinito ser en un entorno lleno de estímulos, con aventuras por descubrir a diario en medio de la naturaleza. Nuestra cercanía con la belleza del cerro negro, nuestra huerta y gallinero, los jardines del patio, el parque y arenero, la hierba fresca que arropa nuestro patio son un manantial infinito de aventuras por explorar. Puedes descubrir los espacios de nuestro emprendimiento haciendo click aquí
