A lo largo de la historia, la mujer en el mundo laboral se ha visto enfrentada a un sinnúmero de dificultades para desarrollar su faceta profesional a plenitud. Desde el acceso a los empleos hasta la igualdad de pagos y oportunidades de ascenso, no han sido pocos los retos a superar. Aunque en las últimas décadas se han visto notables avances en las condiciones laborales, aún quedan temas en el tintero que merecen especial atención. El reparto desigual de las labores de cuidado y tareas domésticas no remuneradas, modelan la manera en la cual percibimos ese “deber ser” de la mujer en el trabajo y en la vida familiar.
Cuando los niños empiezan a formar parte del escenario laboral de la mujer, esta lucha por espacios de igualdad parece que se ralentiza y, aunque han habido esfuerzos en facilitar espacios para compatibilizar el trabajo remunerado y la atención familiar, se siguen perpetuando los roles de género que al final terminan discriminando a las mujeres en el mercado laboral.
Sumado a esta problemática, las opciones más visibles sobre el cuidado y atención de los niños, muchas veces no llena las expectativas de la familia; y si además se intentan establecer ciertas pautas de cuidado y educación cercanas a la crianza respetuosa, las opciones son prácticamente nulas. Aunque el tema de cuidados infantiles, roles de género y mercado laboral son ingredientes para debates bastante cargados, quisiera puntualizar en este artículo los aportes de la figura de Madre de Día frente al tema de la incursión de la mujer en el mercado laboral.
Aportes para los niños
Siempre mamá
La idea de que la madre es la figura más importante para el niño no es una exageración. La atención y cuidados casi exclusivos no son propios de alternativas comunes de cuidado, en donde los niños con las mismas necesidades a menudo deben buscar soluciones emocionales cuando aún no tienen capacidad para ello. El hecho de poder escoger una figura que ofrezca el trato y cuidados similares a la madre es, no sólo importante, sino determinante para el desarrollo del menor. Una Madre de Día, al tener a cargo un número reducido de niños, puede ofrecer la atención, el trato y los cuidados de la madre, en un entorno adaptado para ello.
Compatibilidad de caracteres:
Bajo la figura de Madre de Día, el niño recibe un acompañamiento respetuoso de su desarrollo, y éste está marcado por las pautas de crianza que se dan en el entorno familiar. La armonía entre las ideas de crianza en casa y en el espacio de la madre de Día, son claves para que el niño se desarrolle sintiéndose seguro y protegido.

Aportes para las mujeres
Flexibilidad Horaria
Poder negociar los horarios de cuidado es una gran ventaja, sobretodo si no se tiene mucha flexibilidad en el trabajo. Las Madres de Día por lo general, pueden adaptarse a los ritmos y horarios de cada familia, y en días puntuales ofrecer alternativas fuera de las horas habituales. Los entornos de las Madres de Día son por lo general sus propios hogares, que adaptados para ofrecer el servicio, tienen los ritmos acompasados a las necesidades de cada familia.
Alternativa laboral
Sin duda alguna la figura de Madre de Día también ha supuesto para muchas mujeres una excelente oportunidad de crecimiento laboral. Figura habitual en países como Alemania, Francia y Reino Unido, se abre paso con cada vez más fuerza en España. En este momento, Cataluña, Aragón y Madrid (donde se ha creado la Red de Madres de Día) trabajan en proyectos para regularizar esta incipiente figura. En Andalucía, AMAD solicitará en breve a la Junta de Andalucía un encuentro que pueda llevar al establecimiento de una normativa.
Cercanía emocional:
La madre de día establece un vínculo emocional con el menor tan fuerte, que éste se extiende entre las madres. El número reducido de niños y la familiaridad en ambos tratos tejen un entramado de familiaridad entre mujeres, dando seguridad a las madres para seguir creciendo en sus entornos laborales y emocionales. La idea de sentirse apoyada por otra mujer y madre fuera de las figuras y jerarquías familiares (abuelos y tíos del menor) permite abrir diálogos sobre crianza de manera más horizontal y más cercana.
Formación Profesional:
Además de que la figura de Madre de Día supone un crecimiento en la economía familiar, éste viene acompañado de una formación para llevar a cabo la labor de la manera más profesional posible, pero a la vez más cercana y natural. Conocimientos en educación y desarrollo, puericultura, psicología infantil, crianza respetuosa, lactancia y neurodesarrollo, son a menudo temáticas en las cuales las Madres de Día están formadas. Esto permite no sólo un crecimiento a nivel profesional, sino una oportunidad de satisfacción personal y realización intelectual en las mujeres.
Como reflexión final nos queda agregar que la Madre de Día, no es sólo una figura de cuidado y apego para el menor o una alternativa educativa en la etapa mas tierna del desarrollo infantil, sino que además tiene una huella social importante como facilitadora de oportunidades para las mujeres en el mercado laboral y la realización personal e intelectual de las mismas.
Aprovechamos la oportunidad de la conmemoración del día internacional de la mujer para sembrar ésta reflexión y compartir además una entrevista realizada a Melva Tostón, Madre de día de Mi Mamá naturaleza en EOI Espacios Coworking, un espacio de trabajo colaborativo para emprendedores e innovadores que permitió el génesis y crecimiento de ésta iniciativa de manera formal.