Este otoño ha sido bastante variopinto en cuanto a clima se refiere, hemos tenido temperaturas cercas al verano hasta muy entrado el otoño. pero cuando ha llegado el frío se ha hecho sentir! Pero ni el frío ni la lluvia nos quita nuestro paseo por las huertas o nuestra visita al jardín o al gallinero, gracias a que preparamos nuestra equipación para jugar al aire libre sin miedo a resfriarnos o a mancharnos!
Viendo la excelente calidad de los petos de legowear que adquirimos en Anphibia kids, este año optamos por adquirir unos monos impermeables con forro para no solo proteger a los peques, sino para manternerlos calentitos sin tantas capas interiores. Los monos impermeables con forro polar Hippychick, a diferencia de los petos que usamos el año pasado, los cubren en su totalidad. Tienen manga larga, capucha con visera y velcros de ajuste por todos lados. Una verdadera prenda de explorador! Hasta Indiana Jones sentiría envidia! Los petos siguen siendo súperprácticos, son impermeables y valen casi que para cualquier temporada del año, pero estos monos están diseñados para soportar bajas temperaturas y mantener el juego de los niños sin límites!
Seguramente cuando bajan las temperaturas te preguntas qué tan saludable es que jueguen fuera, el primer impulso frente hacer vida en invierno con niños suele ser plantear una zona de juegos dentro de casa, segura y calentita. Aunque tambien puede estar muy bien, el juego al aire libre es vital para el desarrollo de los niños y las bajas temperaturas o lo que llamamos «mal tiempo» es simplemente parte de una naturaleza que aún podemos explorar con el equipamiento adecuado. Debemos como adultos enfocarnos en la importancia del juego, de forma independiente a la estación en la que estemos. Que tal si le damos la bienvenida a este invierno con una nueva actitud hacia el juego al aire libre? Aquí te cuento unas cuántas razones!
Los niños ven el mundo a través de un nuevo lente
Durante el verano, los paseos, la piscina y los parques son pan de cada día, pero y en invierno? Pues una excelente oportunidad para motivarlos a seguir explorando al aire libre es notar los cambios climaticos que moldean el paisaje, dando espacio a nuevas y divertidas actividades !
Toman aire fresco y evitan las bacterias
La mayoría de adultos asociamos el invierno con resfriados y gripas, sin embargo, no es el clima lo que nos enferma, sino el incremento de la exposición a virus y bacterias en sitios cerrados. Tendemos a ventilar menos nuestras casas y a usar la calefacción y este entorno cerrado es la maravilla para los virus y las bacterias, por no mencionar el ambiente que se crea en colegios y guarderías cerradas! Por eso, algo de aire fresco siempre viene bien!
Incrementa la actividad física en los niños
Al ser un paisaje distinto con retos distintos, el invierno y sus bajas temperaturas nos invitan a movernos de manera distinta, con una equipación especial, trabajando así distintos grupos de músculos. La actividad física no solo incrementa el desarrollo motor de los niños, sino que ayuda en su concentración en otras actividades.
Nuevos retos y resolución de problemas
Con este nuevo paisaje, hay nuevos retos para resolver, desde la humedad de un charco hasta la protección de la lluvia! todas estas actividades estimulan las habilidades de pensamiento, creando niños con una capacidad de resolución de problemas y tambien resiliencia frente a las dificultades que presente el entorno!